La luminaria de emergencia autónoma King integra un conjunto de 60 emisores LED, configurados para la proyección de luz con temperatura fría. El dispositivo opera mediante un sistema de almacenamiento de energía basado en una batería de níquel-cadmio (Ni-Cd) con una capacidad de 1.2 Ah y un voltaje nominal de 3.7 V.
El equipo presenta dos niveles de intensidad lumínica regulables: un flujo de 120 lm, que permite una autonomía de operación de hasta 5 horas, y una modalidad de flujo máximo de 300 lm, con una autonomía comprendida entre 2 y 3 horas. La unidad está diseñada para conectarse directamente a una red de alimentación de 220 V. Sus especificaciones físicas comprenden una estructura de 25x6x3 cm y un cable de alimentación de 60 cm de longitud. Este dispositivo está concebido para proporcionar iluminación automatizada ante interrupciones en el suministro eléctrico convencional.

















